Conjugaciones de futuro imperfecto..

2 de Junio de 2009, Martes

Muro de las lamentaciones irremediablemente repetitivo, incesante. Más allá de la madrugada.

Luna in crescendo. Nubes esparcidas que me permiten en zigzagueante armonía observar algunas estrellas que oportunamente evocan a un verano próximo y excitante, que no se si quiero que llegue. La mar en parsimoniosa calma apenas acaricia la orilla, que parece agradecer la calma, por fin. La suave brisa a duras penas capaz de refrescar el aire que durante todo el día el sol fué calentando. A lo lejos, las ya familiares luces de las casitas de Mala y como queriendo perdurar, el resplandor de un sol que ya hace horas que se ocultó, insitiendo en siluetear las suaves formas de los volcanes ahora dormidos, que sin pretenderlo me recuerdan a ti...
Volcanes que un día lejano, escupieron lava incandescente y cenizas, demostrando ser capaces de crear, de expandirse, llenándolo todo, vertiendo un manto que al contacto con el aire se solidificó creando una corteza inexpugnable, impenetrable que ahora impide que la lluvia orade sus formas. Volcanes que un día mostraron su furia, su pasión, su deseo, su fuerza y que hoy existen porque si, sin pretensiones, sin futuro cierto.
Una conjugación del pasado que sin embargo enmarca un presente sin futuro.
Porque durante todo este tiempo me empeñé en conjugar un pasado platónico con matices de presente perfecto y de futuro incierto de un verbo erroneamente irregular: amar, sin siquiera darme cuenta de que lo que realmente había sido perfecto era el pasado, incierto el presente y platónico el futuro.

Pero qué te voy a explicar, si ya todo ha cobrado sentido al fin. Tu misma, hoy, has conjugado a la perfección un pasado estupendo que consiguió devolverme a un presente sin pretensiones de futuro.
No pienses que te culpo. Nada más lejos de mi sentimiento, de mi pretensión.
No quise ver. Fuí yo quien creó mentiras de esperanza, visiones imaginarias, ilusiones infundadas. Fuí yo quien cada noche se dormía deseando soñarte sin saber que jamás estarías en la mañana. Quien planeó. Quien construyó historias para sonreir y se dejó pasear en la madrugada. Fuí yo quien negó la evidencia y soñó con ser dragón de una preciosa princesa enamorada...
Siento, que no he aprendido nada, pues aún ahora sigo aquí enamorado de ti como si nada pasara.
Lejos, muy lejos queda ya el brillo de tu mirada y el calor de tus labios, que despertaron en mi, pasión y ansiedad de un mañana.
No puedo evitar pensar en que todo esto no se acaba. Pero.., no te inquietes. Sigo estando aquí, pero como si nada pasara.., como si no pasara nada.

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