Uiquends y laborables.

Entre semana, es decir, de lunes a viernes,siempre conservo la esperanza. Digamos que me siento dispuesto y al tanto del diario acontecer. Espero - mentira, deseo - una llamada tuya, aunque sólo sea para un reconfortante y simple, buenos días. Un qué tal, como estás, que nunca llega.
Parece, y no es reproche, que te empeñaras en no demostrarme que te acuerdas de mi. Y quizás sea así y no te acuerdas de mi y yo soy sólo un engreido. O tal vez que te empeñaras en demostrarme que no te acuerdas de mi. Y quizás ni te acuerdes y yo insisto en ser un engreido. Insisto en enviarte buenos dias que tu amablemente agradeces y ya. Y te tiro de la lengua y tu.., y ya.
Insisto - que pesado -, no es reproche, es sólo deseo. Tal vez un deseo reprochable pero al fin, sólo un deseo.
Cinco días de vigilia que se convierten en una semana con la llegada del "uiquend", vacío, desesperante, hasta que llega el lunes y otra vez, vacío, engreido, dispuesto, desesperado. Sin reproches.

Michel G.Cedrés
Escrito el 16 de Octubre de 2009

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